La desafección de los candidatos por sus partidos y hacia los ciudadanos da pie, a esta columna la cual surge por la necesidad de analizar la imagen política y sus canales de comunicación. Teniendo como protagonistas a todos los convocados a esta embriagante profesión: la política

ESPEJITO, ESPEJITO

“La política agita a la gente pero una buena campaña mueve masas”

Marketing Político

Como si de una cumbre mundial sobre el calentamiento político se tratara, y éste estuviera a punto de colapsar, por los malos manejos, la mala reputación, mala imagen, en fin

Así es como se perciben estas ya tan desatinadas contiendas, en Puebla, los políticos en cuanto a comunicación estratégica están perdidos se les olvida que lo importante en política no es hablar y hablar, sino que lo primordial es que se hagan escuchar.

He escuchado y leído declaraciones desatinadas, provocativas y poco propositivas, la época del buen decir, de la aristocracia y de los estudiosos se ha quedado en el olvido, para dar paso a una comunicación paupérrima, de poca clase, entre jitomatazos y cebollazos.

Con frecuencia los políticos olvidan que se necesitan crear dos escenarios posibles, uno de crisis y uno real, echando mano de una buena planeación que atienda y resuelva el problema que surja y sus consecuencias y otra de comunicación asertiva que proyecte ante los medios de comunicación y sociedad la imagen de credibilidad, honradez, cambio, aires renovados, lo cual sería más que valorado por los ciudadanos.

Pero por el contrario, vemos malos manejos de comunicación política interna y externa, rebatingas, y declaraciones mal pensadas y asesoradas.

En cuanto a su imagen pública la clave es la percepción, no basta con vestirse de marca, sonrisa blanca, y botox semanal, el saber comunicarlo con la indumentaria, con un buen carisma, y un sistema de visagismo es suficiente, lo cual dará al receptor credibilidad, confianza, empatía, entre un sinfín de ganancias.

En política primero hay que parecer para ser, y nada más alejado de la realidad con todos los convocados a la cumbre. Veo en su imagen, falta de estudios de imagen física, antropometría textil, y una escasa comunicación estratégica.

En fin que si esto se vislumbra empezando la contienda electoral qué nos esperará una vez empezadas, las campañas.

Lo que si me queda claro es que como espectadora será un festín ver sus estrategias de campaña, y la imagen pública que están por proyectar. Y por desgracia veo lejos el poder dejarle a nuestro mundo unos mejores políticos.

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