Como sabemos, el miedo es una de las siete emociones universales que identificó Paul Ekman en su estudio sobre expresiones faciales. Hay muchos factores que puede desencadenar el miedo, sin embargo, hablaremos un poco sobre los efectos causados a nivel fisiológico y psicológico cuando experimentamos un temor intenso.

Cuando experimentamos miedo, el cerebro experimenta una serie de cambios que empiezan en el sistema límbico. Éste, es el encargado de regular las conductas relacionadas con la huida, la lucha o la conservación. En fracciones de segundo se activa la amígdala lo cual desencadena ciertos procesos biológicos: se acelera el ritmo cardíaco, el proceso metabólico, aumenta la presión arterial y la adrenalina, sube el nivel de glucosa en la sangre, incrementa la tensión muscular, las pupilas se dilatan y se detienen las funciones no esenciales del organismo.

Current Biology descubrió que las emociones modifican la percepción y si éstas son muy intensas, tienden a distorsionar la realidad a grandes niveles. Por ejemplo, se sabe que cuando una persona está en presencia de un objeto al que teme, tiende a verlo de mayor tamaño y más grande de lo que es.

El principio de control fue acuñado  por el investigador de la Universidad de Princeton, Peter Samdam  y éste dicta que cuando las personas experimentan más miedo ante situaciones o circunstancias sobre las que no tienen control.

La parte en la que el miedo se ve reflejado, son los ojos.  Se abren para ampliar el campo visual, incluso parecen salirse de sus órbitas. Esto sucede porque se activa un estado de alerta para captar con mayor claridad la amenaza que nos acecha.

Por su parte, la Sociedad de Psicología Británica realizó una investigación  en la que se descubrió que los zurdos son más sensibles al miedo. Si bien este estudio no es concluyente, luego de terminar el experimento, los que más sufrieron temor fueron los participantes zurdos.

Entre otros datos curiosos del miedo, está que las arañas son el mayor miedo de los niños,  hay manifestaciones que pertenecen a una cultura o sociedad en particular. Existen personas que no experimentan miedo  y ello representa una deficiencia que los científicos aún no han logrado explicar.

Como ves, el miedo es una respuesta natural que tiene la función de protegernos. Puede ocurrir frente a sucesos inesperados,  pero también puede ser inducido. Por ejemplo, en las películas de terror o incluso en estrategias de publicidad o campañas políticas.

Recuerda que las palabras pueden mentir, el cuerpo jamás.

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